EL ESPEJO DEL INSTANTE.
Soy amado
como solo el amor más puro ama.
Sin condiciones.
Puedo oír la voz del pasado
llamar a mi puerta, dando golpes.
Y oigo esas voces,
partes de quien fui,
intentando imponerse.
Y, a la vez,
siento una calma en medio de esa furia
que me llama a serenarme.
No soy perfecto.
No soy mejor que nadie,
ni más inteligente,
ni mejor dotado.
Solo sigo esa parte
que, en medio de tormentas y huracanes,
observa.
Y comprende.
Soy honesto conmigo mismo
y con mi prójimo.
Me miro en el espejo del instante
y aprendo a detectar mis emociones.
Me voy entendiendo.
Y no tengo miedo de observarme.
No lucho contra quien soy.
Y, en mis imperfecciones y aciertos,
soy cada vez más
quien observa
y aprende.
Que bonito
ResponderEliminarMuchas gracias
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