COMO PUEDA
En la quietud de la noche,
envuelto en silencio,
pienso más claro.
Cuando me enfrento a la impotencia
y me veo bloqueado,
busco la luz.
Soy consciente de que no será fácil.
Sé que deberé enfrentarme a mis demonios.
Pero voy a atravesar este infierno
como pueda.
El dinero esclaviza y libera.
Te da alas.
Te tira a tierra.
Te condiciona.
Te maneja.
Te pone una soga al cuello
cuando tienes deudas
y, al mismo tiempo,
te alimenta.
Todo tiene un precio.
Así es.
Yo no inventé las reglas.
No nací para vivir enjaulado.
Soy un alma libre,
viviendo en un mundo
que nunca pedí.
Como un pájaro que quiere abrir sus alas
y descubre
que se las han cortado.
Y cuando me siento saturado,
cuando el miedo estrecha las rejas,
golpeo mis alas contra ellas,
pensando que aún las tengo.
Y me debato entre seguir luchando
o abandonar para siempre
la misma guerra.
Pues qué me ofrece la vida
sino miseria
y a la vez una gran belleza
que me impulsa a seguir volando
aunque sin ellas.
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